LA PASIÓN POR COLECCIONARmmmmmmmm
LOS COMIENZOS
LAS DIFICULTADES DE SER NOVATO
LA COLECCIÓN CIENTÍFICA
LA NOMENCLATURA CIENTÍFICA
NOCIONES BÁSICAS DE SISTEMÁTICA
 

 

Como es natural, cada cuál comienza una colección movido por unos intereses concretos; a veces es el simple placer por coleccionar, otras veces se trata de rellenar el tiempo libre del que disponemos con alguna actividad más o menos relajante, o incluso hay quién opina que comenzó una colección por accidente, es decir, porque a su hijo le gustaba acumular determinado tipo de objetos, porque regalaban no se qué cosas con el periódico, o porque se encontró un montón de piezas de una colección abandonadas en no se qué sitio. En fin, que resultaría imposible reunir todos y cada uno de los motivos por los que los muchos coleccionistas que hay repartidos por el mundo comenzaron en su día sus colecciones. Sin embargo, sí que hay, a mi parecer, varios puntos en común en todos ellos:

  • Cuando la colección va creciendo, aparece un irrefrenable deseo de ampliarla y de especializarse cada vez más, de manera que personas que en principio pueden ser todo unos ignorantes en la materia de su colección, terminan por convertirse en unos reconocidos expertos en dicha materia
  • Ese deseo, que no es otra cosa sino un deseo ferviente de superación, aporta a los coleccionistas una ilusión a sus vidas que en muchos casos puede ser un verdadero motor frente a problemas personales
  • Aunque la actividad prioritaria que centra el coleccionismo en primera instancia es la acumulación de piezas sin más, cuando el coleccionista descubre la posibilidad del intercambio, esta nueva actividad suele convertirse en la nueva prioridad porque sin duda alguna, no hay nada más gratificante (incluso por encima de coleccionar piezas) que coleccionar amigos por todo lo ancho del planeta Tierra, y si esos amigos comparten tu afición, pues mejor todavía, no?

Se entiende por qué se considera que el coleccionar es una de las actividades más gratificantes; incluso hay quién dice que se descarga adrenalina. Bueno, no sé si tanto....

Cuando se empieza una colección, todo es de color de rosa durante las primeras semanas o incluso meses. Sin embargo, conforme vas adquiriendo las piezas más comunes y resulta más complicado ampliar tu catálogo, aparecen los primeros problemas. Muchas personas se desaniman en este momento y dejan la colección. ¿Qué puedo hacer cuando me es imposible adquirir más piezas por mis propios medios?. Pues hay una gran cantidad de soluciones para salvar este primer escollo que es el estancamiento de la colección.

Lo primero es buscar información; precisamente ahora nos encontramos en la era de la información y negarse uno mismo el acceso al mundo de la información que nos rodea es cerrarse las puertas de avanzar en cualquier campo, como es el caso de avanzar en nuestra colección. Mi primer consejo es pues sondear el mercado de la información para tu colección en particular: bibliografía impresa, bibliografía electrónica, foros en Internet, Sociedades de aficionados como tú tanto a nivel regional como nacional e incluso internacional, agenda de eventos relacionados con tu afición en tu ciudad o fuera de ella, etc, etc, etc. Por tanto, lo primero de todo parece evidente que es adquirir un equipo informático (si estás leyendo ésto se entiende que ya lo tienes o al menos puedes acceder a uno), y disponer de correo electrónico y conexión a Internet. El resto de la información llega rodada a poco que te conectes a la Red y sondees un poco el panorama actual. De todas formas, en esta Web encontrarás innumerables recursos informáticos para hacerte más llevadera la ardua tarea de prospectar la Red (ver sección de enlaces). Tampoco está de más afiliarte a alguna de las diversas sociedades de aficionados que existen en España o en el extranjero. Además de sentirte arropado, te suministrarán información especializada y aumentarán las posibilidades de ampliar tu red de contactos.

Otro consejo es que tengas paciencia al principio, y que aproveches el tiempo en almacenar la mayor cantidad de piezas "repetidas" para ulteriores intercambios; esos intercambios se convertirán en el futuro probablemente en tu principal fuente de adquisición de nuevas piezas, y si tienes suerte incluso, en el núcleo de tu actividad coleccionista. Pero eso es otro tema muy interesante que trataremos más adelante.

Lo que sí debe quedarte muy claro es que ser novato es muy difícil, sobre todo porque la mayoría de los coleccionistas a los que te diriges son más o menos especialistas en su materia ("advanced" se dice en inglés); yo no sé si son "avanzados" o no porque la mayoría suelen ser bastante crueles con los principiantes y no les dan una oportunidad. La verdad es que casi todos nos olvidamos cuando llevamos años coleccionando que una vez fuimos principiantes. En este sentido, por lo que a mí respecta, intentaré limpiar mi conciencia a través de estas líneas, y por lo menos, procuraré ayudar a esos novatos que se inician en esto del coleccionismo transmitiéndoles ánimos y ofreciéndoles mi asesoramiento en todo lo que les pueda resultar necesario, que no es poco.

Tarde o temprano en una colección de organismos como es nuestro caso, surge la necesidad de dotarla de un carácter científico, porque inevitablemente es la ciencia la que aprueba o no la existencia de los taxones. Además, si pretendes que tu colección pueda ser expuesta en cualquier evento, o se utilice con algún fín pedagógico, normalmente es necesario que cada ejemplar este perfectamente clasificado. Aunque pueda haber quién ordene sus especímenes por tamaños, formas y/o colores, lo más natural es siempre recurrir a la clasificación científica, lo que se denomina la sistemática; de esa forma podrás organizarte un poquito y tenerlo todo bien presentable.

Cuando se tienen estudios en alguna rama de ciencias, sobre todo en biología o zoología, la clasificación se hace bastante más llevadera. Pero ¿que pasa cuando se carece de la formación académica suficiente para desenvolverse con la sistemática?. Pues te lo puedes imaginar, que hay que aprender, y como nunca es tarde si la dicha es buena, más abajo tienes algunas nociones básicas para llegar a controlar la nomenclatura científica y poder darle nombres y apellidos a tus conchas.

Se sabe que en la tierra existen más de 5 millones de especies, de las que nosotros los seres humanos sólo conocemos la ínfima parte. Los moluscos, por su parte son uno de los grupos de animales más amplios. Solo son superados en número por los artrópodos, donde se incluye a los insectos. El número de especies vivas de moluscos se estima (algo arriesgado a mi parecer) entre las 80.000 y las 150.000, conociéndose además unas 35.000 especies fósiles. Pues bien, la taxonomía ordena, describe y clasifica a todos los seres vivos, teniendo como la unidad de una clasificación a la especie.

La mayoría de las personas tienen un conocimiento limitado del mundo natural y se relacionan principalmente con los organismos que influencian sus propias vidas. Más allá de la variedad de animales y plantas comunes, y algunos que nos interesan particularmente, lo usual es que se nos acaben los nombres y categorías. Los biologos, sin embargo se enfrentan con la tarea de identificar, estudiar, e intercambiar información de la vasta diversidad de organismos. Es por tanto razonable pensar que estos científicos deben disponer de un sistema homogéneo que pueda dar nombre a todos estos organismos para poder así agruparlos de forma ordenada y lógica. Elaborar este sistema es inmensamente complicado. El primer problema aparece con la unidad básica de la clasificación: la‘‘especie''. Pues ya resulta complicado abordar este término. ¿Qué es una especie?. En latin significa tipo, por lo tanto en el sentido más simple, las especies son tipos de diversos organismos. En 1940 Ernst Mayr, de la Universidad de Harvard, dio una definición más rigurosa: las especies son grupos de poblaciones naturales que se cruzan real o potencialmente entre sí y que han quedado aisladas de otros grupos. La definición de Mayr está de acuerdo con el sentido común: si los miembros de una especie intercambiaran libremente genes con los miembros de otra ya no podrían retener aquellas características únicas que los identifican como tipos diferentes de organismos.

Para la mayoría de los propósitos prácticos, una especie es una categoría en la que se ubica un organismo individual que se ajusta a ciertos criterios bastante rígidos concernientes a su estructura y otras características y desde un punto de vista evolutivo, una especie es un grupo de organismos (población), unidos reproductivamente y que probablemente cambien a través del tiempo y del espacio.

De acuerdo con el sistema binomial de nomenclatura ideado por el naturalista sueco Carlos Linneo en el siglo XVIII, y aún en uso, el nombre científico de un organismo esta formado por dos partes: el nombre del género más un epíteto específico (adjetivo o modificador), el nombre del género siempre se escribe primero, por ejemplo Cepaea, y el epíteto después, por ejemplo nemoralis, pudiendo usarse Cepaea sólo cuando uno se refiere a los miembros del grupo entero que constituyen ese género, como por ejemplo: Cepaea, Conus, Cypraea, Lymnaea....... Esa denominación suele ir seguida de un paréntesis donde figura el nombre del autor que determinó esa especie por primera vez y el año de la determinación, por ejemplo Cepaea nemoralis (Linné,1758). Como Linneo (o Linné) fue el que ideó el sistema y puesto que fue él el primero en ponerlo en práctica, es natural que muchísimas de las especies que veas por ahí tengan precisamente como autor a Linneo. Por cierto, los nombres científicos por aquello de que están en latín suelen escribirse en cursiva.

Un epíteto específico por sí sólo carece de sentido ya que especies diferentes en géneros diferentes pueden tener el mismo epíteto. Por ejemplo, el epíteto reticulata hace referencia a un patrón reticulado de la concha que poseen numerosas especies de moluscos, como Diodora reticulata, Distorsio reticulata, Colubraria reticulata u Oliva reticulata. El epíteto solo, por tanto, no nos entrega información.

Quienquiera que describa a un genero o una especie por primera vez, tiene el privilegio de darle su propio nombre, pero frecuentemente recibe el nombre de un amigo o de su colega. Por ejemplo el caracol andaluz Iberus cobosi hace mención al malacólogo A. Cobos, a pesar de no haber sido éste su autor.

Estos binomios son una herramienta necesaria para que haya una comunicación clara e inequívoca entre los que manejan a estos organismos, ya sean biólogos o no. Cuando se usan diferentes idiomas los problemas de comunicación serían insalvables sin un sistema de nomenclatura universalmente reconocido y aceptado.

En otro orden de cosas, la taxonomía de los organismos es un sistema jerárquico que consiste en grupos dentro de grupos. En este sistema cada grupo se llama taxón y el nivel que se le asigna se llama categoría. En la época de Linneo habían 3 categorías: especie, género y reino. Carlos Linneo y otros taxonomistas añadieron otras categorías: familias, ordenes, clases, filum o división. Los naturalistas reconocían 3 reinos: vegetal, animal y mineral. Actualmente sabemos que existen 5 reinos los cuales son: monera, protista, Fungi (hongos), plantae y animal. La categoría fundamental en la clasificación jerárquica es la especie.

Carlos Linneo clasificó a los organismos según sus características morfológicas; este sistema de clasificación fué llamado sistema Linneano, que también es el sistema vigente. Inicialmente se clasificó a los organismos como si fueran etiquetas cada una de las cuáles debería ir en su casillero correspondiente de manera que cuando todos estos casilleros estuvieran completos se iba a comprender la diversidad de la vida. Este sistema sólo funcionaba si las especies eran estáticas e inmutables. Sin embargo, al aceptar que las especies evolucionaban este tipo de clasificación parece inadecuado.

Por ese motivo, actualmente prevalece una sistemática filogenética. La filogenia es la rama de la biología que estudia la evolución (historia) de las especies, la cuál queda recogida en la información genética de sus células. Para que lo entiendas fácilmente, ahora dos especies no son próximas en su sistemática porque sus formas sean similares, sino que es necesario comprobar su parentesco genético. Gracias a los avances en técnicas de estudio bioquímico y genético se han podido determinar las similitudes y diferencias entre enzimas, proteínas, hormonas, vías de reacción y en las moléculas estructurales importantes de células de especies que hasta ahora se consideraban próximas en su clasificación, obteniéndose sorprendentes resultados que han aconsejado a veces incluso que se trata de especies muy separadas en la evolución. Por tanto, hoy en día no se concibe la descripción de una nueva especie sin realizar el correspondiente estudio bioquímico o genético y, por supuesto, ya se ha dejado de utilizar solo las conchas como herramienta exclusiva de clasificación. Eso no quiere decir que no se siga utilizando la concha como una ayuda, a veces imprescindible.

Para todos lo animales, no solamente moluscos, puede seguirse un práctico esquema de clasificación que se detalla a continuación (Se resaltan las categorías más utilizadas):

- Reino
---- Tipo

------- Subtipo
---------- Superclase
------------- CLASE
---------------- Subclase
------------------ Infraclase
-------------------- Cohorte
---------------------- Superorden

------------------------ ORDEN
------------------------- Infraorden
--------------------------- Superfamilia

------------------------------ FAMILIA
-------------------------------- Subfamilia
---------------------------------- Tribu

------------------------------------ GÉNERO
-------------------------------------- Subgénero
---------------------------------------- ESPECIE
--------------------------------------SUBESPECIE
--------------------------------------------- Raza
------------------------------------------ Variedad

En la imagen inferior podrás encontrar la clasificación básica de los moluscos por clases:

 

Obviamente la clasificación se complica conforme nos adentramos en categorías inferiores. Si te interesa profundizar más en este tema puedes hacerlo en el siguiente enlace:

Sistemática de moluscos avanzada